
Viendo la serie de «My Last Dance» de Netflix en donde se narra la historia de Michael Jordan, me es imposible no admirar la mentalidad de este personaje. Su obsesión por ser el mejor basquetbolista de todos los tiempos (the GOAT), su tenacidad y su disciplina férrea para lograrlo nos contagia a los que lo vemos y despierta ese deseo profundo de grandeza que hay en todos nosotros. Al menos a mí me ha dado mucho material para reflexionar en estos últimos días.
En algún momento de la serie, MJ menciona que solo estaba enfocado en su oficio («I was focused on my craft.»). Y vaya que lo fue. Podemos ver en este personaje y en otros deportistas de alto rendimiento su atención enfocada en dominar con maestría su oficio, su «craft». Kobe Bryant en algún momento dijo algo parecido después de ver como Michael Jackson preparaba uno de sus conciertos y el nivel de detalle que le dedicaba a cada uno de sus álbumes: «entendí que solo debía enfocarme en mi oficio (focus on my craft) y no distraerme.»
Solamente con esa mentalidad fue que Jordan llegó a ser Jordan y Kobe llegó a ser Kobe. La mente disciplinada, enfocada y sin distracciones, con acciones disciplinadas es la receta para dominar tu craft.
Mi craft es el coaching. Mi oficio es ser ese coach que acompaña a empresarios a ser mejores empresarios, a inspirarlos y motivarlos a dar cada vez más de sí mismos y a llevarlos a dar resultados que nunca creyeron poder alcanzar. Con un enfoque sin distracciones y con práctica disciplinada espero llegar a ser uno de los mejores.
¿Cuál es tu craft? ¿En qué debes enfocar toda tu atención y dedicarte por completo? ¿Estás dispuesto a hacer los sacrificios necesarios para ser el mejor? Si tienes una empresa, ¿cuál es su craft? Al igual que con las personas, una compañía solamente logrará trascender si se obsesiona con volverse la mejor en su oficio y pone todos los medios para alcanzarlo.